icono-sumario Se lidiaron toros de Garcigrande para Sebastián Castella, José María Manzanares y Thomas Joubert

Castella da la vuelta al ruedo, hoy, en la plaza de toros de Istres I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

MICA CRESSSENTY > Istres (Francia)linea-pie-fotos-noticias

Sebastián Castella demostró esta tarde que atraviesa, sin duda, uno de los mejores momentos de su carrera. Lo reafirmó en el coqueto coso del Palio de Istres, que levantó hoy el telón a una nueva edición de su feria taurina con una corrida entretenida y de variado juego de Domingo Hernández-Garcigrande, con la que el de Beziers paseó tres orejas. Apuntó en su primero y formó un lío en su segundo, en una faena presidida por el temple.

Cuajó de principio a fin a ese cuarto. Toreó al astado de Domingo Hernández como si estuviera en el campo, entrenando. A placer. Con la mano baja, muy baja, templó con la panza de su muleta al ralentí a un toro noble, de enorme calidad. Remató de un estoconazo, de efecto fulminante, que le pusieron en su mano, tras un aviso, las dos orejas.

Ya había destacado el temple y la suavidad de Castella frente al astado de Domingo Hernández que abrió el ciclo. Ya con el capote se lució el galo. Lances a cámara lenta. Después de brindar su faena al cielo, siguió el de Beziers con la misma tónica, toreando muy despacio al animal, que tuvo nobleza, de buena condición. Rápido con la espada, cortó la primera oreja la tarde.

Cerró plaza un ejemplar de Domingo Hernández que tuvo ciertas complicaciones. Joubert empujado por la plaza intentó resolverlas. Empeño y entrega del torero galo, que se fajó para robarle al toro cuanto podía proporcionarle opción al triunfo. Acertó con el estoque y cortó su oreja.

Ya quiso puntuar antes el francés Joubert, que mostró ya sus ganas en un quite por chicuelinas y tafalleras al tercero. Calentó al público en el arranque de faena, con pases cambiados y un estimable tanda de derechazos. A partir de allí, se diluyó al mismo ritmo tanto la faena como las embestidas del toro de Domingo Hernández.

Una cariñosa oreja cortó Manzanares del quinto astado, un manejable ejemplar de Garcigrande. Hubo acople entre el alicantino y el animal, pero nunca terminó de romper la faena. Acertó con los aceros y se le pidió el trofeo.

Manzanares tuvo que componer el trasteo al segundo con un manso de Domingo Hernández, que marcó las querencias pronto y con el que tuvo que hacer un esfuerzo para que no saliera suelto tras cada muletazo. Consiguió retenerlo el de Alicante en un par de tandas que gustaron al público por su elegancia y empaque. Sin embargo, no fueron suficiente para que la obra tomara vuelo. Ovación.

Hierro de Garcigrande - España Plaza de toros de El Palio, Istres (Francia). Primera de feria. Toros de Domingo HernándezGarcigrande (5º), de presentación y juego variado. El paseíllo comenzó con retraso debido a las medidas de seguridad. Tras el mismo, se guardó un minuto de silencio en memoria de Ivan Fandiño, Gregorio Sánchez y varios aficionados de la comarca. Hierro de Domingo Hernández - España
Sebastián Castella, oreja y dos orejas tras aviso.
José María Manzanares, ovación y oreja.
Thomas Joubert, ovación tras aviso y oreja.