icono-sumario La corrida estuvo a punto de suspenderse, se paralizó en dos ocasiones porque toreros y profesionales no habían cobrado los honorarios

icono-sumario Altercado de orden público con las fuerzas de seguridad al lanzarse litronas y botellas de agua de cinco litros contra los actuantes

icono-sumario Una cuadra de picar irrisoria frente a un corridón de plaza de primera de Partido de Resina

Vídeo del lamentable esperpento en Muro I ELENA LAMELASlinea-punteada-firma1

MARIBEL PÉREZ> Madridlinea-pie-fotos-noticias

Un esperpento de proporciones desorbitadas. Un circo monumental. Y un espectáculo lamentable esta tarde en Muro, Baleares. Toreros y profesionales sin cobrar los honorarios. La corrida se paraliza hasta en dos ocasiones. E incluso, está a punto de suspenderse. El público se descontrola y lanza objetos a los actuantes. Un altercado de orden público de primera magnitud con presencia de las fuerzas de seguridad para salvaguardar y proteger la integridad de los de luces. Y cuando parecía que ya nada podía ir a peor se va la luz.

A oscuras en el sexto con el toro en el ruedo. Con un corridón de plaza de primera de Partido de Resina. Los picadores, por los suelos, con una cuadra de picar que no era tal, sin preparar… ¿Se puede pedir más para un despropósito más grande? El responsable, Juan Antonio Malondra, empresario del coso. Que se tomen medidas urgentes para que este episodio lamentable no vuelva a repetirse.

Muro (Baleares). 18.35 de la tarde. Armendáriz lidia al primer toro y se paraliza el festejo. Toreros y profesionales exigen cobrar los honorarios que no les habían sido pagados. Toreros y empresa llegan a acuerdo. Se reanuda el festejo. Torea Javier Castaño. Y de nuevo, parón: los actuantes se solidarizan con la cuadra de picar, que tampoco había recibido sus emolumentos legales. El público comienza a impacientarse. Las partes llegan a un acuerdo y se reanuda el espectáculo con Alberto Lamelas.

Turno de Cristian Escribano. Sale el picador y desde el tendido llueven botellas de agua de cinco litros y litronas de cerveza contra los actuantes. Se forma la mundial. El público totalmente a la contra, incívico, descontrolado. Proliferan objetos y gritos hacia los toreros por exigir lo que era suyo. Escándalo público.

Los toreros dejan de torear y se ponen a cubierto. Llegan las fuerzas de seguridad y detienen a los alborotadores, que son expulsados de la plaza. Despliegue de Guardias civiles para custodiar a los profesionales. Miedo entre toreros y cuadrillas por su integridad. Lo nunca visto. Tras el altercado, se retoma el espectáculo. Turno de Escribano, que fue silenciado. Un auténtico corridón de Partido de Resina, con unos caballos de picar irrisorios. Los picadores rodando por los suelos.

Sale el cuarto para Armendáriz, que corta una oreja. Y después, Castaño, silencio. Oreja para Alberto Lamelas en el quinto. Y de nuevo, charlotada al irse la luz al salir al ruedo el sexto. Todos a oscuras. Vuelve a pararse el festejo 15 minutos. Meten al toro a chiqueros en esas condiciones. La corrida, a punto de suspenderse. Brutal sainete. Rozando lo grotesco. La pesadilla incluso. Se hizo la luz en el último momento. Se reanuda la corrida. Cristian Escribano pasaporta al sexto. Y se pone fin a un disparate. Que nunca, nunca debió de ocurrir. Ojalá nunca se repita.