icono-sumario El debutante madrileño dejó huella en Las Ventas. Oficio y solvencia de Vanegas y grave percance de García Navarrete con variada novillada de Santa Coloma

Vídeo resumen del festejo I PLAZA 1linea-punteada-firma1

JOSÉ MIGUEL ARRUEGO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Quizá desde el impacto de Talavante, hace más de diez años, no vibraba así Las Ventas con un novillero. Lo que apuntó en el novillo del debut lo corroboró Ángel Sánchez en el quinto, un extraordinario ejemplar de La Quinta al que toreó tan al ralentí como el novillo embistió. Faena de consagración (como el astado de Conradi, de vacas) a la que faltó sin embargo la rúbrica de la espada, un problema que debe solucionar cuanto antes. Pero a pesar de la mácula del acero su faena y su toreo dejaron honda huella.

Esa fue la cara de otro espectáculo de mucho público y mucho contenido (van dos de dos con Plaza 1) que tuvo su trance amargo en el durísimo percance sufrido por el también debutante García Navarrete, herido de consideración por el tercer astado de la tarde. Vanegas, que completó la terna, estuvo más solvente y brillante de lo que dice su balance final. Y todo con una novillada con hasta tres hierros de Santa Coloma, que resultó (y no es tópico) la mar de interesante.

El mejor del conjunto fue el quinto, un novillo de revolución, porque embistió al ralentí, humillado y colocando la cara con clase y ritmo. El de Alcobendas ya lo meció con el capote en un extraordinario quite a la verónica y muleta en mano se recreó toreando al natural en varias series de trazo sedoso, adormecido, ayudándose con la espada por el inconveniente del viento, que por su hondura y despaciosidad pusieron a la gente en pie. Soberbios los remates. Le hubiesen pedido las dos orejas, pero lo pinchó hasta en tres ocasiones. La vuelta al ruedo fue de clamor.

Ya pudo cortar una oreja en el segundo, un sobrero de San Martín que se frenó en el capote queriendo arrollar, sorprendió y cogió a Fernando Téllez durante el tercio de banderillas, y en la muleta tuvo un comportamiento complejo, sobre todo porque a partir del tercer muletazo reponía y rebañaba. Tuvo mérito e importancia lo que le hizo el novillero madrileño, que le dio sitio y le instrumentó series cortas por el único pitón por donde el animal quiso, el derecho. Una serie vertical, de mucha composición, fue excelente. Seguramente le hubieran pedido la oreja de haberlo matado con prontitud.

Entipado, muy en la línea de su encaste el primero, astifino y serio. Resultó noble y obediente pero a su buena embestida le faltó emoción. Por eso no terminó de entrar el público en la faena de Manolo Vanegas, que lo muleteó con pulcritud y oficio. Faena sobria, de torero curtido, rematada de una gran estocada de la que salió prendido.

Luego estuvo técnicamente perfecto con el cuarto, novillo más basto, pero noble y obediente. ¿Qué problema hubo? Que está tan puesto el venezolano, está tan hecho y tiene tanto oficio que a ojos del público todo cuanto hizo pareció tan fácil que no terminó de entrar en la obra. Una pena porque el novillero exhibió sentido del temple, criterio y seguridad. Además mató al de La Quinta de una estocada de libro. Y de premio.

El parche de Rehuelga que cerró plaza lo pasaportó Vanegas en sustitución de García Navarrete. Fue un Santa Coloma que no dio facilidades pero las complejidades de su comportamiento no terminaron de aflorar por el buen oficio del torero, que lo despachó con solvente suficiencia.

Daniel García Navarrete había resultado cogido al entrar a matar al tercero, un novillo complicado y correoso, que exigió mucho al debutante jiennnense. No volvió la cara el torero, al contrario, puso actitud, firmeza y decisión para sortear los inconvenientes de una embestida ágil y de corto viaje. Al entrar a matar fue prendido y una vez en el suelo el santacoloma lo buscó con saña y le tiró abundantes derrotes durante los angustiosos segundos que le tuvo entre los pitones. Dos cornadas graves y una fractura de clavícula fueron las desagradables consecuencias del infortunio.

Hierro La Quinta - España Plaza de toros de Las Ventas. Segunda novillada de la temporada. Más de un tercio de entrada. Novillos de La Quinta, bien presentados, de distintas hechuras, muy astifinos. De dispar condición. Excelente el quinto. Nobles y sosos primero y cuarto. Complicado el tercero. Un sobrero de San Martín (2º) y un remiendo de Rehuelga (6º), dificultosos. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Manolo Vanegas, ovación, ovación y palmas tras aviso en el que mató por García Navarrete.
Ángel Sánchez
, que hacía su presentación, ovación y vuelta al ruedo;
Daniel García
, que hacía su presentación, cogido al entrar a matar al tercero.