icono-sumario Regreso triunfal de El Fundi en una tarde en la que Bautista cuajó de cabo a rabo a sus dos toros y Ponce dejó su enésima lección

La terna, en hombros, broche de oro en Istres I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

MICA CRESSENTY > Istres (Francia)linea-pie-fotos-noticias

Se esperaba con interés el regreso a los ruedos por un día de El Fundi, que vistió terno blanco y azabache para la ocasión. Fue en El Palio de Istres, que volvió a llenar sus tendidos en una tarde que puso la rúbrica perfecta a la feria. Excelsa la tarde de Juan Bautista, pleno de registros y temple. No le fueron a la zaga ni Enrique Ponce, en plenitud, ni el madrileño, que desorejó al segundo de su lote. Los tres toreros, en hombros, en un espectáculo en el que nadie se aburrió gracias al notable juego de las reses de Juan Pedro Domecq, la última de ellas premiada con la vuelta al ruedo.

Con la Puerta Grande ya asegurada, no se conformó el torero de Arles con el sexto. Muy entregado, con el toro que cerró la feria en El Palio. Fue un buen ‘juampedro‘. Lo recibió con ambas rodillas en tierra y luego invitó al maestro El Fundi a compartir el tercio de banderillas con él. Siguió la entrega de Bautista con la muleta. Franela en mano, lo toreó a placer. Ligazón, temple y buen gusto para cuajar al animal por ambos pitones. Remató la obra cumbre con una fulminante estocada en la suerte de recibir. Dos orejas para el espada y vuelta al ruedo al de Juan Pedro Domecq.

Juan Bautista ya había desorejado al tercero, otro animal con bondad de Juan Pedro Domecq. Aunque le costó en el primer tramo coger el ritmo al animal, nunca se desanimó el torero de Arles y consiguió a partir de la segunda tanda pulsearlo para templar las embestidas. Desde ese instante, todo fue a más con un toreo pausado y de mano baja. Dos orejas.

Hacía justo ya un año del recital ofrecido por Enrique Ponce en este mismo escenario encerrándose con seis toros y toreando con esmoquín, pero esta tarde parecía que aún estábamos siguiendo en la misma corrida. Con su primer toro de Juan Pedro, un astado medido de fuerza pero de gran calidad en las telas, el de Chiva firmó otra obra maestra. Temple, ligazón, torería… Todo se reunió en la obra del catedrático con la plaza gritando ‘torero’. Dos orejas.

Otro trofeo más paseó Ponce después de pasaportar al quinto, un animal medido de fuerza y fondo. El valenciano tuvo la paciencia y sabiduría para extraer todo lo que guardaba dentro el astado. Le propinó tandas buenas, sobre todo, por la diestra. Seguro con la espada, cayó su tercera oreja.

En su día, como no podía ser de otra forma, El Fundi sacó esa raza y pundonor para también asegurar también la Puerta Grande. No le puso el asunto fácil el toro de Juan Pedro, pero el torero de Fuenlabrada acostumbrado a lo largo de su carrera a lidiar con astados de mayores complicaciones, resolvió con facilidad la ecuación. Empeño enorme para conseguir el triunfo. Lo despachó con un estoconazo al segundo intento, que dejó a su oponente sin puntilla. Dos orejas.

Previamente, el regreso a los ruedos de El Fundi comenzó con contratiempo, puesto que el primero fue devuelto por flojo. No fue tampoco el toro soñado para su vuelta, pues al contratiempo del cambio de toro se añadió la poca colaboración del sobrero. El de Juan Pedro tenía poco recorrido y fondo. Aún así consiguió el de Fuenlabrada, en un gran esfuerzo, sacarle tandas notables y escuchó una ovación.

Hierro de Juan Pedro Domecq - España Plaza de toros de El Palio, Istres (Francia). Última de feria. Lleno en los tendidos. Toros de Juan Pedro Domecq, el primero como sobrero del mismo hierro. De correcta presentación y buen juego, salvo ese primero bis. Destacó el 6º, premiado con la vuelta al ruedo. logo-mundotoro-fichas-crónicas
El Fundi, ovación y dos orejas.
Enrique Ponce, dos orejas y oreja.
Juan Bautista, dos orejas y dos orejas.